Una nota de voz demasiado baja para oírla en el auto
Grabaste una nota de voz larga en una caminata — tres minutos de una idea que no querías perder, capturada antes de que se escapara. Dos horas después la pones en el auto y, aun con el estéreo subido al máximo, tu voz apenas se oye por encima del motor. Hablaste más bajo de lo que pensabas, el viento se comió el resto, y no hay botón de repetición para un pensamiento que ya pasó.
Sueltas el M4A en la herramienta, ajustas la ganancia a +12 dB, dejas el limitador activado y la vista previa se reproduce a un nivel que realmente puedes oír. Los sonidos de respiración leves también suenan más fuerte, pero nada cruje: el limitador atrapó los picos más altos. Pulsas Amplificar y descargar, guardas el nuevo archivo en tu teléfono y a la mañana siguiente la nota se reproduce al mismo nivel cómodo que tu música.
La idea, por fin audible.